fbpx

Durante la semana, personal del departamento Tránsito realizó diversos operativos de control vehicular en diferentes puntos de la ciudad, con el objetivo de concientizar, prevenir y sancionar, buscando mejorar el tránsito en Casilda. Además, en la madrugada del domingo se realizaron los habituales controles de alcoholemia, esta vez en la ruta nacional 33.

En los operativos que se llevaron a cabo entre el lunes 7 de mayo hasta este domingo 13 de mayo, se controlaron 427 (cuatrocientos veintisiete) vehículos, entre autos y motos, se labraron 38 (treinta y ocho) actas de infracción y se secuestraron 8 (ocho) vehículos, de los cuales 6 (seis) fueron automóviles, y las 2 (dos) restantes eran motocicletas. Las causas de los secuestros son escapes adulterados, conducción de menores de edad, conducción sin casco, y vehículos sin patente y sin documentación.

 

En la jornada del sábado, personal de guardia del Cuerpo de Inspectores de Tránsito realizaron dos test de alcoholemia a requerimiento del personal policial de la UR IV. Ambas mediciones arrojaron resultados positivos.

 

Además, en la madrugada del domingo 13 de mayo se realizaron controles de alcoholemia sobre Ruta 33, en los que participaron efectivos de la UR IV, de la Policía Vial, de la Agencia Provincial de Seguridad Vial, Agencia Nacional de Seguridad Vial y el cuerpo de Inspectores de Tránsito. Se realizaron 124 controles, de los cuales solo 2 (dos) fueron positivas con las siguientes mediciones: 0.92 y 1.56. Se labraron 14 (catorce) actas de infracción y se secuestraron 3 (tres) automóviles.

 

Es de destacar que el límite de alcohol en sangre sancionable para automovilistas es de 0.50, para los motociclistas es de 0.20, mientras que para el transporte público de pasajeros, sean colectivos o taxis, es de 0.

 

La intención de la Municipalidad de Casilda con estos controles es cuidar el bien más preciado de sus ciudadanos, que es la vida, tanto de los que se conducen en vehículos como también de los peatones que puedan ser víctimas de conductores alcoholizados. El no dejar seguir a conductores alcoholizados previene siniestros y sus consecuencias.

 

El llevar adelante estos controles es una política de estado que continuará en el tiempo, siempre pensando en la seguridad de la ciudad, en la seguridad de su gente y en CUIDAR LA VIDA.