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2 de febrero: Nuestra Señora de la Candelaria, fundadora espiritual de la Colonia

La Virgen de la Candelaria ha sido definida a lo largo de la historia casildense como la Patrona de la colonia agrícola del distrito, además de ser considerada como Fundadora Espiritual de la Colonia. De esta manera ha convivido en la tradición con la figura de San Pedro Apóstol -Santo Patrono de la ciudad cuya fecha se conmemora con el feriado religioso del 29 de junio y bajo cuya advocación ha quedado resguardada la Iglesia Parroquial de la localidad- y con Santa Casilda de Toledo, que ha dado su nombre al centro urbano y cuya festividad corresponde al día 9 de abril.

La celebración de la Candelaria cada 2 de febrero recuerda la fuerza con la que ese nombre ha marcado nuestra historia local. ¿Cuál es el origen de este patronímico para nuestra región? ¿Cuál es la historia de la Virgen que tan cerca ha estado de los casildenses desde los comienzos del proyecto colonizador del que surgió la actual Casilda?

A diferencia de lo ocurrido con otra de las colonias cuya creación resulta fundamental para entender las transformaciones operadas en Santa Fe en la segunda mitad del siglo XIX –hablamos de la Colonia Esperanza fundada en el centro del territorio provincial por Aarón Castellanos-, el centro urbano de la Colonia Candelaria no traslada su nombre en forma directa, sino que es bautizado como Villa Santa Casilda. Es este uno de los motivos por los cuales el topónimo Candelaria fue desapareciendo del imaginario cultural de los casildenses, a pesar que en la actualidad el nombre se mantiene para referenciar parte del distrito rural que circunda a la ciudad. Muy pocas instituciones y espacios aún protegen esa designación para la memoria colectiva: la E.E.S.O. Nº 417 “Colonia Candelaria”, la Estación Terminal de Ómnibus y el Centro Tradicionalista “Posta de la Candelaria”. No mucho más.

No obstante ello, dos formas de poblamiento del área en que vivimos lo han ostentado a lo largo del tiempo: la posta de la Candelaria –entre los siglos XVIII y XIX- y la Colonia fundada por Carlos Casado del Alisal en noviembre de 1870.

La posta de la Candelaria fue uno de los tantos establecimientos de su estilo instalados en el trayecto que unía Buenos Aires con el Alto Perú y Chile, conocido como Camino Real. Allí comienza la historia de la Imagen de la Virgen en nuestra zona, traída desde España –al parecer por los jesuitas que organizaron uno de los puestos de su estancia “San Miguel”, en la década de 1720- y colocada en uno de los ranchos de la posta para veneración de los pobladores de la zona y los viajeros que arribaban al lugar. De allí también su vinculación estrecha con la toponimia de nuestra región. Tal vez muchos jefes y soldados de los ejércitos que lucharon por la independencia del país y atravesaron estos caminos, se prosternaron ante su estampa para pedir por sus vidas, por sus familias y por el éxito de sus campañas. Seguramente fue objeto de una gran devoción popular, como lo muestra el registro tomado por el viajero Alexander Caldcleugh en su descripción del 28 de febrero de 1821:

“poco después de mi llegada, apareció un hombre a caballo tocando la guitarra y luego se puso a cantar una especie de himno ante una imagen de Nuestra Señora de la Candelaria que había en el cuarto de la posta”.

Por su parte, la Colonia Candelaria adopta la denominación de la antigua posta ubicada en sus cercanías, que va perdiendo su función y su vitalidad al ritmo del avance de la red ferroviaria. Como se dijo anteriormente, en su seno nace Villa Santa Casilda como centro de poblamiento urbano, convertido después en Villa Casilda y, desde 1907, en la ciudad que hoy habitamos.

La aparición de la Virgen se dio en Tenerife, Islas Canarias, de la cual hoy es su Santa Patrona: en 1392 fueron testigos de su presencia dos nativos guanches de la isla, que apacentaban su ganado. Aunque la Iglesia Católica Apostólica Romana conoce desde muy temprano la celebración de esta Advocación como la Presentación del Señor, la Fiesta de la Luz y de las Candelas, retomando una costumbre proveniente del mundo oriental. Hace referencia al momento en que María lleva a su Hijo al Templo de Jerusalén: la Luz de Jesús que ilumina a los hombres. De allí el origen del nombre de esta manifestación  –candela, luz- y la tradición de la bendición de velas de cera, que las madres ofrecían a las autoridades religiosas en el momento de la presentación de sus hijos en el Templo.

El sociólogo casildense Jorge O. Viale nos brinda la siguiente descripción de esta tradición:

“La ley de Moisés prescribía que cuando una mujer había tenido un niño varón debía considerarse impura durante siete días. Del hecho surgía la obligación de ir al templo para ser purificada, a partir de esos siete, hasta durante treinta y tres días después. Si el nacido era niña, el tiempo que debía transcurrir hasta ir la madre al templo a purificarse, era doble. En ambos casos debía llevar en holocausto un cordero, o dos palomas, según fuese rica o pobre, como medio para borrar la mancha del pecado. Hecha la ofrenda, el sacerdote rezaba una oración por la mujer, quedando esta purificada. La Candelaria, como fiesta dedicada a Jesús es la ‘Presentación’, en la Iglesia de Oriente. En Occidente se la celebra como fiesta de la Virgen María, y se denomina la ‘Purificación’ (mucho antes se la había llamado ‘Fiesta de Simeón y Ana’); luego predominó a través de los siglos la de Candelaria, por la práctica de bendecir y llevar encendidas las candelas  en estas oportunidades”.

La Festividad de la Virgen de la Candelaria de Puno, en Perú, ha sido declarada en 2014 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la U.N.E.S.C.O. Su devoción es muy amplia en el ámbito andino, Centroamérica y México. En la Argentina es celebrada como Patrona de Candelaria (Misiones), Guaminí (Buenos Aires), el Departamento Leales (Tucumán) y Humahuaca (Jujuy).

En Casilda, la histórica Imagen conocida ya en el siglo XVIII se conserva en la Iglesia Parroquial “San Pedro Apóstol” desde 1971.

El 31 de marzo de 1970 se reunió en el Salón San Ambrosio una asamblea popular convocada por la Comisión de Obras Parroquiales presidida por el Doctor Sebastián Lecuona, con el objeto de constituir una Comisión Ejecutiva Pro Reforma de la Iglesia y Construcción del Camarín de la Virgen de la Candelaria. La idea era concluir las obras en coincidencia con las celebraciones del Centenario de la fundación de la Colonia. La Comisión fue presidida por Miguel Ángel Latorre y comenzó a recibir donaciones, además de efectuar bonos, rifas, ferias y kermesses para allegar los fondos necesarios para efectuar las obras. La Imagen Histórica había sido donada ya por sus poseedores, la Sucesión de la familia Marc, en la capilla de cuya estancia “La Nueva Florida” estuvo depositada durante muchos años.

El antecedente directo de este acontecimiento se dio en el proyecto presentado en el Concejo Deliberante el 10 de octubre de 1961 por el entonces edil Doctor Sebastián Lecuona, que propuso la realización de gestiones para la recuperación de la Imagen, la construcción del Camarín para instalarla y la designación del día 2 de febrero como Fiesta Regional del Agro, de carácter nacional y provincial. Una década más tarde, las gestiones finales fueron efectuadas por Roberto Casagna, anterior Jefe de Obras Sanitarias en Casilda, quien se contactó con Rubén Alles, albacea de la familia Marc y último depositario de la estatuilla.

No fue el único impulso por preservar un patrimonio tan caro a los ciudadanos de Casilda. Un tiempo antes, en 1957, el historiador Héctor M. Lagos, en su destacada obra “Forjadores del surco por iniciativa privada”, planteaba otra propuesta para la recuperación de tan importante ícono:

“Libramos al vecindario del histórico lugar, la iniciativa que aquí consignamos, de reconstruir el humilde rancho de Candelaria, conforme a un asesoramiento autorizado, y entronizar la imagen que allí se veneró por siglos: Nuestra Señora de la Candelaria”.

Finalmente la ceremonia de recepción en Casilda –que no pudo darse con  motivo del Centenario- se desarrolló durante las Fiestas Patronales del 29 de junio de 1971. La Imagen bajó del Helicóptero dispuesto por el gobierno provincial a la cancha existente en el predio de la Escuela Nacional de Agricultura y fue llevada por un jeep militar hasta el Templo, conducida por el Director del Museo Histórico Provincial “Doctor Julio Marc” Jorge Martínez Díaz y el Cura Párroco de la Catedral de Rosario Desiderio Collino. Participó de la Procesión conjuntamente con las Imágenes de San Pedro Apóstol y el Sagrado Corazón de Jesús, siendo acompañados por el Gobernador General Guillermo Sánchez Almeyra, las bandas de policía y del Ejército de Rosario, los integrantes de las diferentes comisiones internas de la parroquia, los estudiantes de los colegios Nuestra Señora de la Misericordia y Sagrada Familia y una gran multitud de feligreses y curiosos. Ya en el Templo fue colocada en el Camarín donde hoy se halla.

Las obras de reforma del Atrio estuvieron bajo la dirección técnica de los Ingenieros Pérez y Bolla y  de los constructores Vigo y Corvaro. El Camarín se ubicó a un costado del Presbiterio, construido con el antiguo púlpito y un templete reacondicionado por el carpintero local Manuel Presello. De esta manera se desechó la idea original de colocarla en el lugar del Altar Mayor. Recibió la bendición del Arzobispo de Rosario, Monseñor Guillermo Bolatti, siendo sus padrinos el Gobernador y Rubén Julián Alles junto con su esposa María Azucena Camberale Ponce. El matrimonio fue el encargado de depositar la Imagen en el Museo Histórico Provincial -de donde provenía rumbo a su ubicación final-, con el compromiso de cederla a la Iglesia Parroquial de Casilda en memoria del Doctor Julio Marc y su hermano Ricardo.

La celebración fue televisada por los canales 3 y 5 y transmitida por LT8 de Rosario. En el almuerzo organizado en la sede del Club Atlético Alumni, hicieron uso de la palabra el Director del Museo donante y el Presidente de la Junta Parroquial, Escribano Ricardo Roig Civalero. Martínez Díaz afirmó en la ocasión que “una ausencia de doscientos años, toca a su fin en este regreso definitivo”, comentando los pormenores de su traspaso de mano en mano a lo largo del tiempo.

El acta de entrega había sido firmada el 31 de mayo de 1971 en Rosario, con la participación de las autoridades del Museo y, en representación de Casilda, por el Intendente Municipal Avelino Lottici, el Doctor Miguel Ángel Ardiani y el Cura Párroco Carlos de Gaetano Ginés, artífices de la llegada de la histórica efigie a la Parroquia. Conocemos gracias a este documento gran parte de la historia de la Imagen, recopilada por el Doctor Julio Marc:

“…esta Virgencita procede de la Posta Candelaria, donde estuvo por muchos años, pasando luego a la familia de don Santiago Gallegos, antiguo poblador de la zona desde el año 1805, quien la habría obsequiado al Señor Luis Laflor, uno de los primeros concesionarios de Mensajerías entre Rosario y San Urbano, pasando posteriormente a poder de la familia de Juan Calderón, afincado en Cañada de Gómez, siendo obtenida luego por el doctor Julio Marc. Esta Imagen de vestir, sufrió múltiples deterioros, siendo restaurada por el Señor Ricardo Enrique Marc, quien la facilitó en una oportunidad al celebrarse festejos patronales en Casilda, siendo paseada por la Colonia para reunir fondos destinados a la beneficencia. Estuvo expuesta en dos exposiciones de Arte Religioso Retrospectivo celebradas en el año 1941 con motivo de la Coronación de la Virgen de Rosario y en el año 1950 con motivo del Congreso Nacional Eucarístico realizado también en Rosario. Las promesas fueron puestas por vecinos de la zona de Casilda y Cañada de Gómez, y las alhajas antiguas que la adornan. 1) Corona de Plata sahumada en oro; 2) Cadena de Plata con cruz de oro; 3) Cadena de Plata (collar) con perlas del mismo metal. Estas tres piezas del siglo XVIII; 4) Rosario de oro con cruz del mismo metal; 5) Pendiente de oro con piedras finas; 6) Relicario de oro forma circular con cadena doble de oro muy corta; 7) Prendedor de oro y par de aritos del mismo metal; 8) Gran aro de plata y piedras y 9) Pendiente de plata con pequeña cruz de coronamiento con adornos de piedras, provienen del Dr. Julio Marc, señor Ricardo Enrique Marc y del señor Rubén Julián Alles, su último poseedor, quien depositó esta talla en el Museo Histórico Provincial de Rosario Dr. Julio Marc, con cargo de oportuna donación definitiva a la ciudad de Casilda, para ser conservada en la Iglesia ‘San Pedro’ de dicha ciudad, todo lo cual –con noticia del Superior Gobierno de la Provincia-.“

La Virgen de la Candelaria ha sido conmemorada en nuestra localidad y en algunos pueblos de la región como Fuentes y Pujato a lo largo del siglo XX. En Casilda era tradicional la Procesión con la Imagen de la Virgen, en algunos casos de carácter nocturno y la Misa con la bendición de las candelas, ceremonia tradicional sacramental que se usaba en los momentos de enfermedad, tormentas o desgracias como oración litúrgica pidiendo a Dios por la intercesión de la Virgen de la Candelaria. Cabe destacar a su vez que en el campo que perteneciera a Carlos Gessaga -uno de los impulsores del citado Centro “Posta de la Candelaria” y permanente defensor de las tradiciones populares locales-, en las inmediaciones del camino que conduce hacia Cañada de Gómez, existe aún una ermita que guarda una tradicional estampa de la Virgen de la Candelaria, realizada en mayólicas por la artista y docente Blanca Labourdette de Tosticarelli el 1 de febrero de 1987. El campo y la ciudad, en un ejemplo de conservación del patrimonio histórico, artístico y cultural, mantienen aún ese vínculo tan significativo con uno de los símbolos más representativos  de la región.

Pronto se cumplirá el Cincuentenario de la presencia de la Virgen nuevamente en Casilda. Sin dudas es una de las grandes figuras de la identidad local. Nos habla de una larga trayectoria, mucho más antigua que la existencia misma de nuestra ciudad. En vísperas de los festejos por los 150 años de vida de Colonia Candelaria, base de la actual Casilda, recuperar su historia nos permite seguir conectados con las circunstancias vividas por las generaciones precedentes en este lugar que cobija nuestras acciones, ideales y esperanzas.


Hoy se conmemora Día del Músico Casildense


Un tres de enero de 1933 nacía Edgardo Ricchezze, un hombre dedicado y nacido para la música, que logró volcar su pasión en cada instrumento, en cada banda que conformó. La Ordenanza Nº 2620/15 oficializó su celebración en el año 2016.


Ricchezee integró desde el año 1943 la Escuela de Música y Banda bajo la dirección de César Mastroiacovo. En su juventud participó de grupos musicales como ser “Los Cantineros”, “Blue Melody Jazz”, la “Jazz Casilda” entre otros.


Juan José Mattei, más conocido como ‘Cesarín’, definió a su tío como “un fanático” nacido para y por la música. Un hombre que supo manejar instrumentos musicales de cuerda, percusión y viento, además de conformarse como una excelente persona.


La creatividad de Ricchezze lo llevó por distintos escenarios, conociendo públicos diferentes y enseñando al compás de su música. A partir del año 1989 aproximadamente, se dedicó a la actividad coral creando y dirigiendo el coro “Santa Cecilia” en la Parroquia “San Pedro Apóstol” de nuestra ciudad, y en los años 2000-2001 el Coro de la Asociación Marchigiana.


En el Día del Músico Casildense saludamos con un abrazo fraterno a todos aquellos que desde el corazón, unen notas para que la vida sea un poco más armónica, sobre todo a la familia de Edgardo, un gran esposo, padre y abuelo


Concurso literario «Ciudad de Casilda» 2022

La Municipalidad de Casilda a través de la Secretaría de Cultura y Educación, convoca a escritores Casildenses a participar del 2° Concurso literario “Ciudad de Casilda” correspondiente al año 2022, en los géneros poesía, cuento y novela.

Deberán ser personas mayores de 18 años, nacidas o residentes en Casilda, y presentar sus obras según las bases y condiciones hasta el viernes 30 de diciembre. La temática es libre, y el premio a la obra seleccionada por el jurado consta de la edición física de 200 ejemplares.

Consultas al tel (03464) 455 535, por mail a: concursoliterariocasilda@gmail.com  o en la Secretaría de Cultura y Educación, Buenos Aires 2860, de 7 a 12:30 horas.


Se abre la inscripción para las Becas Municipales 2023

La Municipalidad de Casilda, a través de la Secretaría de Cultura y Educación, abre la inscripción a los aspirantes de Becas terciarias y universitarias período 2023.

La planillas correspondientes podrán ser retiradas en dicha Secretaría sita en Buenos Aires 2860, de 8 a 12:30 hs, a partir del 8 al 25 de noviembre, inclusive.

Desde la administración pública elegimos como eje el acompañamiento en la formación de nuestros jóvenes y aquellos que deseen estudiar para un futuro laboral promisorio.

Es por ello que acompañamos en la formación de nuestros jóvenes y aquellos que deseen estudiar para un futuro laboral promisor


Volvió la Feria del Libro a Casilda

Entre el pasado viernes 15 y el domingo 17 de julio se llevó a cabo la Feria del Libro 2022 de Casilda. La actividad, de carácter gratuito, fue promovida por la Municipalidad, a través del Secretaría de Cultura y Educación, y se desarrolló en tres espacios culturales reconocidos y ampliamente convocantes de la ciudad: el Teatro Dante, la Biblioteca Popular “Carlos Casado” y el Complejo Cultural y Educativo “Benito Quinquela Martín”. La Feria tuvo la participación y el auspicio de la Biblioteca Nacional «Mariano Moreno», organismo del Ministerio de Cultura de la Nación, cuyo Director de Cultura estuvo presente en el acto de inauguración junto al intendente Andrés Golosetti y la secretaria de Cultura y Educación, Antonia Pierucci.

Los asistentes pudieron participar de numerosas mesas de lecturas y charlas con poetas y narradores de la ciudad y del país. De estas mesas formaron parte los casildenses María Fernanda Trébol, Lucrecia Mirad, Bruno Theilig, Tegan Guanco, Nicolás Capelletti, Julieta Tonello, VariniaCasati, Lucía Torres.Además, se presentaron diversos libros de autores de la ciudad se encuentran María Lorena Laballén, Guillermo Coda, Omar Ciminari, Mimí Banchik, Claudia Graciela Montes y Alicia Aibar. Asimismo, se desarrollaron talleres literarios abiertos al público y espectáculos musicales.

La Feria, localizada en calle España entre Dante Alighieri y Lisandro de la Torre, contó con puestos de venta de libros de editoriales y librerías que ofrecieron una nutrida selección de títulos.

El evento atrajo un importante volumen de público y permitió fortalecer a la ciudad de Casilda como espacio de encuentro entre autores y lectores, afianzándola en el mapa cultural de la región.

El intendente Andrés Golosetti, haciendo referencia a tal evento detalló: «Casilda tiene que ser siempre un punto de encuentro para la cultura, el arte, la lectura y todas aquellas actividades que puedan no solo sumar protagonistas locales sino también de la región. La Feria del Libro y su versión de distribuirse por toda la ciudad, es parte de lo que queremos hacer desde nuestro gobierno. Que las distintas propuestas recorran los barrios y que las personas que tienen algo para mostrar, para contar, tengan también su espacio».

«Particularmente, este fin de semana fue muy grato ver la respuesta que tuvo esta actividad nacida en la Secretaria de Cultura pero uniendo el Teatro Dante, ‘La Quinquela’ y la tan querida Biblioteca ‘Carlos Casado’. Vamos a seguir trabajando, destinando tiempo y esfuerzo a esas cosas que hagan de Casilda un lugar culturalmente interesante», cerró Golosetti.


ADIC inauguró un mural en una las paredes de la Parroquia San Pedro

Comenzando con las actividades por el día de San Pedro Apóstol, Patrono de la ciudad, en la mañana de hoy, desde la Asociación de Diabéticos Caseros inauguraron el mural ganador del concurso nacional «Pintando Esperanza», de la Sociedad Argentina de Diabetes.

El mismo se dio con motivo de conmemorarse los 100 años del descubrimiento de la insulina. Es por eso que niños y niñas del nivel primario de diferentes instituciones educativas de Casilda, participaron con sus dibujos.

El ganador local fue Santino Godoy, cuya obra es la que refleja el mural ¡Felicitaciones!

Del acto participó el intendente, Andrés Golosetti, acompañado del senador, Eduardo Rosconi; autoridades de ADIC; la secretaría de cultura y educación, Antonia Pierucci; el cura párroco, Iván Beltrán; el presidente del Concejo, Walter Palanca y vecinos de la ciudad.


29 de junio: fallecimiento de Carlos Casado del Alisal

Carlos Julián Niceto Casado del Alisal nació en Villada, Palencia (España) el 16 de marzo de 1833 y falleció el 29 de junio de 1899 en Buenos Aires. Emigró hacia la Argentina en la segunda mitad del siglo XIX y en 1857 se instaló en Rosario, puerto fundamental de la Confederación Argentina en tiempos de la secesión porteña. Allí comenzó a realizar sus trabajos en el negocio de importación y exportación en la casa de Chávarri. Posteriormente se inicia en la actividad bancaria e inmobiliaria, tejiendo fuertes vínculos con la ascendente burguesía rosarina. En 1865 contrajo matrimonio con Ramona Sastre Aramburu, con quien tendrá 10 hijos. Tras vender en el mismo año su banco particular al Banco de Londres, adquiere las tierras pertenecientes al terrateniente Mariano Grandoli, conocidas como Estancia Los Desmochados, a la que rebautiza como Santa Casilda. Sobre esas tierras organizó desde 1870 la Colonia Candelaria, con su proyecto de pueblo Santa Casilda.

Desde Candelaria parte el cargamento de trigo que el 12 de abril de 1878 sale desde el puerto de Rosario con destino a Europa, impulsando por primera vez este nuevo circuito comercial. Años más tarde, el 4 de noviembre de 1883, se inauguró el primer tramo, entre Rosario y Casilda, del Ferrocarril Oeste Santafesino, patrocinado por una Sociedad Anónima que lo tuvo como principal accionista. Entre 1887 y 1888, la extensión de esta línea dará origen a más de una decena de pueblos y estaciones en los actuales Departamentos Caseros y General López.

Fue a su vez fundador del Banco Provincial de Santa Fe y colaboró en numerosas empresas y obras benéficas en España y Argentina.

En Casilda, han surgido de su impulso y de la donación de los respectivos predios, instituciones como el Hospital San Carlos, la Iglesia Parroquial San Pedro Apóstol, la Escuela que hoy lleva su nombre, el Club Social, entre otras.

Tras su muerte en 1899, sus restos fueron depositados en el templo de la Iglesia mencionada, donde aún descansan junto a los de su esposa, fallecida el 4 de mayo de 1923.

Empresario, bancario, colonizador, su nombre ha quedado vinculado para siempre con el crecimiento de Casilda y su amplia zona de influencia.


29 de junio: San Pedro Apóstol, patrono de la ciudad

Natural de Betsaida, aldea del lago de Genezaret. Después de la resurrección de Jesucristo, asumió la dirección de la Iglesia. Trasladándose de Jerusalén a Antioquía, fundó su comunidad cristiana. Posteriormente fijó su residencia en Roma. Martirizado hacia los setenta y cinco años de edad.

Fue San Pedro un pobre pescador de Galilea, residente en Cafarnaúm, en casa de su suegra. Era un hombre sencillo, con poca instrucción, y vivía de su modesto oficio.

Su hermano, San Andrés, también pescador, fue quien lo presentó al divino Maestro. Era cuando Jesucristo comenzaba a escoger a sus discípulos. Dijo Andrés a Pedro, que se llamaba antes Simón: «Ven, Simón, que Jesús ya me conoce, y quiero que te conozca a ti». Cuando se presentó delante del Salvador, éste le miró largamente y le dijo: «Simón, hijo de Jonás, de ahora en adelante te llamarás Pedro». Con este cambio de nombre, Jesús tomaba posesión de su nuevo discípulo. Y desde aquel entonces le trató siempre con distinción delante de los otros, como había querido significar con el nuevo nombre. Pedro quiere decir piedra. Y, en efecto, Jesús le distinguió ya enseguida como Piedra fundamental de su iglesia y Cabeza del Colegio Apostólico. Por voluntad de Jesús, la figura de Pedro se va destacando cada día más entre los Apóstoles. Él es quien recibe de Jesucristo más demostraciones de familiaridad y confianza.

Un día, Jesús subió a la barca de Pedro y le mandó que se hiciese mar adentro y echase las redes para la pesca. Pedro le hizo notar que él y sus compañeros lo habían hecho inútilmente toda la noche; pero añadió: «Ya que Tú me lo dices, echaré las redes». Fue tanta la pesca, que las redes se rompían. Se llenaron de pescado la barca de Pedro y la de Santiago Juan, hijos del Zebedeo. Aquel milagro conmovió a todos los pescadores. Pedro, asombrado, se arrojó a los pies del divino Maestro, diciendo: «Apártate de mí, Señor, que yo soy un pobre pescador». Jesús le animó con estas palabras: «No temas, serán hombres lo que tú pescarás de ahora en adelante». Y dirigiéndose también a Juan, Santiago y Andrés, añadió: «Seguidme. Yo os haré pescadores de hombres». Desde entonces, los cuatro discípulos ya no dejaron ni un solo día de seguirle por todas partes.

En otra ocasión, cuando Jesús ya había reunido los doce Apóstoles, quiso quedarse solo en tierra para pasar la noche en oración, mientras ellos se embarcaban para atravesar el mar de Galilea. Hacia la madrugada se levantó un viento muy fuerte y se desencadenó una tempestad de oleaje que les ponía en peligro. Cuando estaban más espantados, Jesús se les apareció sobre el mar, caminando hacia ellos. De momento no lo conocieron, y comenzaron a gritar: «Viene un fantasma, viene un fantasma». Pero Jesús les tranquilizó, diciendo: «Sosegaos, soy yo, no tensáis miedo». Pedro le dijo: «Si eres Tú, manda que yo vaya hasta Ti sobre las ondas». Jesús se lo ordenó, y Pedro se lanzó al mar caminando sobre las aguas, con admiración de todos. Mas he aquí que sopla una ráfaga de viento y las olas se encrespan vivamente, y a Pedro le parece que se va a sumergir. «Señor, sálvame», grita con gran terror. Jesucristo se le acerca, le alarga la mano y le riñe dulcemente: «Hombre de poca fe, ¿por qué has dudado?». Después sube a la barca de Pedro, y en un instante se calma por completo la tormenta.

Cuando Jesús, predicando en Cafarnaúm, prometió el alimento eucarístico de su Cuerpo y de su Sangre, casi todos los oyentes se extrañaron y se marcharon sin querer oírle más, diciendo: «¿Quién puede oír semejante cosa?». El divino Maestro se quedó con los doce Apóstoles y les preguntó: «¿Qué? Os queréis ir también vosotros?». Pedro, en nombre de todos, respondióle: «¡Señor! ¿A dónde iremos? Tú dices palabras de vida eterna, y nosotros hemos creído y conocido que eres el Cristo, el Hijo de Dios».

El hecho capital de la vida de San Pedro es la institución del Primado pontificio. Caminaba Jesús en compañía de los doce Apóstoles hacia Cesarea de Filipo; De repente les preguntó: «¿Qué dice de Mí la gente? ¿quien dicen que soy?». Le respondieron: «Unos dicen que eres Juan Bautista resucitado, otros que eres Elías, o Jeremías o uno de los profetas». Y Jesús dice: «Y vosotros, ¿quién decís que soy?». Entonces, San Pedro dice con entusiasmo: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo», Complacido Jesús de esta respuesta tan pronta, inspirada por el Cielo, dijo a Pedro: «Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne o la sangre [es decir, el mundo], sino el Padre celestial». E inmediatamente le proclama Cabeza de los Apóstoles y de toda la Iglesia: «Yo te digo, que tú eres Pedro [piedra], y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno [esto es, las fuerzas de sus enemigos] jamás prevalecerán contra ella. Y te daré las llaves del reino de los Cielos: todo lo que ligares en la tierra, será ligado en el Cielo y todo lo que desatares en la tierra, en el Cielo será desatado».

San Pedro, San Juan y Santiago eran los discípulos más amados de Jesús. Muchas veces le acompañaban los tres, sin los otros Apóstoles. Jesús les dio pruebas grandísimas de su predilección; entre otras, la de llevarlos a la cumbre del monte Tabor y transfigurarse allí delante de ellos, volviéndose resplandeciente como el sol y con las vestiduras blancas como la nieve, y la de haber querido que le acompañasen dentro del huerto de Getsemaní, momentos antes de comenzar su sagrada Pasión.

Cuando en aquel huerto se acercaron los soldados enviados por los fariseos para prender a Jesús, Pedro quiso defenderlo y, cogiendo una espada, comenzó a descargar golpes y cortó una oreja a Maleo, criado del sumo sacerdote. Jesús templó el ardor de Pedro mandándole que dejase la espada, y curó milagrosamente la oreja de Malco.

Pero a pesar de este entusiasmo de Pedro por Jesús, manifestado tan hermosamente, aquella misma noche cometía un pecado abominable, negando tres veces al divino Maestro y perjurando que no lo conocía, cuando los soldados y siervos de la casa de Caifás le señalaban como uno de los doce discípulos. La causa de aquel pecado fue la presunción, el haberse fiado demasiado de su valentía.

En el huerto de Getsemaní Jesucristo había dicho a los tres discípulos que hiciesen oración para poder mantenerse fuertes en las horas de prueba, pero los tres se durmieron miserablemente, no supieron hacerse un poco de violencia para vencer el sueño. La oración es la mejor arma contra las tentaciones y los peligros de pecar.

San Pedro se habría portado de otra manera si no la hubiese descuidado.

Además, quiso meterse en casa de Caifás y calentarse al fuego en medio de los enemigos de Jesús, creyendo que no sería conocido, o que, en caso de serlo, sabría defender con valor a su divino Maestro. ¡Cara le costó una imprudencia tan grande!

He aquí unas palabras inmortales que resonarán triunfalmente hasta el fin del mundo de uno a otro extremo de la tierra, proclamando la locura de los enemigos de la Iglesia y la imposibilidad de su victoria. Podrán perseguir la religión santa de Jesucristo; pero ella triunfará siempre, y de cada persecución saldrá más briosa y fortalecida. La historia de los siglos pasados nos prueba cómo ha sido hasta ahora, y así sucederá hasta el fin de los siglos venideros.

Además, las palabras que Jesucristo dijo a San Pedro confieren la autoridad suprema en el gobierno de la Iglesia universal.

Jesús le había predicho que antes de que el gallo cantase dos veces, él le había de negar tres. Y cuando San Pedro oyó cantar la segunda vez al gallo en la noche callada, se acordó de la profecía de Jesús y salió fuera, llorando amargamente. El Salvador quiso consolarlo, apareciéndosele después de su Resurrección y diciéndole que le perdonaba.

Todavía Jesús le dio, más tarde, otra gran prueba de amor confirmándole en el Primado de la Iglesia. Poco antes de la Ascensión, estando en la playa del mar de Galilea y después de otra pesca milagrosa, preguntó Jesucristo tres veces seguidas a Pedro: «Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que los otros?». A las dos primeras respuestas afirmativas del Apóstol, el Salvador respondió: «Apacienta mis corderos». La tercera vez, extrañado Pedro de la insistencia, contestó: «¡Señor, Tú sabes que yo te amo!». Y le replicó Jesús: «Apacienta mis ovejas». De este modo el Príncipe de los Apóstoles quedaba indudablemente investido de la suprema potestad de regir toda la Iglesia: los fieles, figurados por los corderos; los sacerdotes y obispos, figurados por las ovejas de Jesús.

A la mañana siguiente de la Ascensión de Jesucristo, comenzó Pedro a ejercer la dignidad y el oficio de primer Papa. En el Cenáculo presidió a los discípulos durante aquellos días en espera del Espíritu Santo. Asimismo, dirigió la elección de San Matías, que había de ocupar el lugar de Judas en el Colegio Apostólico. El día de Pentecostés inauguró la predicación del Evangelio, convirtiendo en la misma Jerusalén a tres mil personas.

Al cabo de poco tiempo hizo el primer milagro, curando a un paralítico, en el nombre de Jesús, a las puertas del templo de Salomón. Inmediatamente y en vista del prodigio se convirtieron cinco mil personas más y pidieron el Bautismo.

San Pedro murió mártir en Roma, de donde fue el primer Obispo durante veinticinco años. Antes de establecerse en la Ciudad Eterna había regido la iglesia de Antioquía y hecho numerosos viajes para visitar las diócesis que se iban fundando y organizar toda la naciente Iglesia. Era el año 67 cuando fueron presos San Pedro y San Pablo, por orden del emperador Nerón. Ambos fueron conducidos al suplicio el 29 de junio. San Pablo fue decapitado, mientras que el primer Papa moría crucificado, cabeza abajo, en el mismo lugar en que hoy se venera su glorioso sepulcro y se eleva la magnífica Basílica vaticana.


29 de junio: día no laborable con motivo de las Fiestas Patronales de la ciudad

La Municipalidad de Casilda, recuerda: La jornada del 29 de junio, es día no laborable para la Administración Pública, con motivo de las celebración de las Fiestas Patronales de la ciudad, y en concordancia con el 123° aniversario del paso a la inmortalidad de nuestro fundador, Don Carlos Casado del Alisal.

Visto el Decreto Provincial Nº 1435 (adjuntamos), mediante el cual se declara día no laborable con carácter permanente para cada localidad de la Provincia de Santa Fe el “Día de su Santo Patrono”, y optativo para el comercio, la industria y los bancos; y, considerando: Que el día 29 de junio de cada año se conmemora el «Día de San Pedro Apóstol», considerado como tal para la ciudad de Casilda. Que en tal sentido se hace necesario establecer que la expresión “día no laborable” tiene el alcance de feriado administrativo local.

Finalmente, el Concejo Municipal de Casilda manifiestó su adhesión al decreto provincial Nº1435/79, en su declaración Nº 409 (adjuntamos), con la finalidad de ratificar los alcances del decreto provincial mencionado.


Decreto Provincial Nº 1435/79

Declaración Nº 409/09

La Municipalidad de Casilda otorgó becas a estudiantes de la ciudad

El pasado viernes en el Teatro Dante, fueron otorgadas ochenta (80) becas a estudiantes de Casilda que cursan los niveles terciarios y/o universitario de instituciones que no sean establecimientos locales.

Cuando comenzó esta gestión en el 2020, 35 alumnos percibían un monto de $1500.

Durante el 2021 bajo la intendencia de Andrés Golosetti, aumentaron el monto a $3500 y se les entregó a 75 alumnos.

Este año, la apuesta se elevó y no sólo aumentó el número de becados sino también el monto: son $5500 los que cada uno de los ochenta (80) estudiantes percibirá, siendo un total anual de $55.000 para gastos relacionados a su formación académica.

Vale mencionar que en su mayoría cuentan también con el Boleto Educativo Gratuito.